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Hábitos para ahorrar dinero

Metas como pagar sus estudios o adquirir una vivienda propia, son razones nobles para proponerse ahorrar dinero. Sin embargo, la generación actual se enfrenta a muchos retos económicos para los que no está preparada.

Para costear sus estudios, muchos jóvenes han recurrido a medidas insospechadas… Algunos, han pedido a sus artistas favoritos que les paguen la matrícula. Otros, ofrecen sexo por la web, y la lista sigue tan variada como sorprendente.

El problema es que, en muchos casos, esta educación no se complementa con nociones de economía personal y familiar.

¡Desde 2017, Nicki Minaj, la llamada reina del rap ha costeado los estudios de varios de sus fans!

Bajo este contexto, un artículo publicado en el Global Business Administration Journal en el 2017, destacó la importancia de inculcar cierto grado de educación financiera desde la temprana infancia.

La razón: esta será fundamental a la hora de tomar decisiones respecto al uso de los recursos económicos en su época estudiantil. Además, es fácil inferir que dichos hábitos se trasladarán incluso a épocas posteriores de la vida.

No obstante, como destaca Robert Kiyosaki en su famoso Best seller «Padre rico, Padre pobre»; la educación financiera es un tema totalmente ignorado en el pensum de la mayoría de las carreras universitarias. Y lo que es más grave, no suele formar parte de la educación dentro del círculo familiar.

Esto es especialmente importante porque según los resultados del estudio citado inicialmente, las decisiones sobre el uso del dinero están predominantemente influenciadas por factores psicológicos y culturales.

Entendiendo lo importante que es gestionar los recursos de modo apropiado, te dejamos algunos tips para aprender cómo ahorrar dinero sin importar tu nivel de ingresos.

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1.     Usar adecuadamente las tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito deben usarse con cautela, solo en casos realmente necesarios. Algunos dejan la tarjeta en casa para no caer en la trampa de llevar ¡El mundo a crédito!

Las compras impulsivas son una manera ingenua de caer en deudas innecesarias. Antes de comprar cualquier artículo, hay que preguntarse ¿realmente lo necesito o solo lo deseo?

Es el típico caso de una chica que compra una blusa que en la tienda parecía genial y jamás la usa porque al llegar a casa «descubre» que no le gusta.

2.     Evitar los vicios

Año tras año, las empresas que se dedican a comercializar el tabaco y el alcohol ganan grandes sumas de dinero, mientras que quienes adquieren sus productos, gastan y al mismo tiempo, dañan su salud.

Los vicios no son sólo de carácter de consumo. Las apuestas y los juegos de azar también representan un despilfarro. Evitar todas estas prácticas resultará en ahorro, para lo cual, algunos requerirán incluso, ayuda profesional.

3.     Usar alternativas de transporte

El transporte público suele ser muy económico, usarlo puede suponer una buena forma de ahorrar. También, usar una bicicleta o caminar reducirá muchos los gastos.  Incluso, es probable que mejore la salud del usuario, al tiempo que ahorra.

4.     Reducir el consumo de energía

Otra manera muy sencilla de reducir los gastos es controlar de forma estricta el uso de la electricidad en el hogar. Reducir el uso del aire acondicionado o aumentar en un grado la temperatura reduce los costos.

Cosas tan simples como no abrir la nevera innecesariamente; aprovechar la luz natural y desconectar los electrodomésticos que no se usan, son medidas sencillas de tomar. Algunas personas también instalan paneles solares para reducir el consumo de energía del servicio eléctrico pago.

Las fugas de agua son una pérdida de dos recursos muy valiosos, agua y dinero. Se paga por un producto que nadie aprovecha. Lo mejor es sustituir o reparar todos los elementos del hogar que fugan agua.

5.     Sentido de compromiso

Si se tiene la determinación de alcanzar una meta, el sentido de compromiso es crucial para lograrlo. No es sano que los deseos de satisfacer antojos arruinen todo el esfuerzo que se ha hecho durante tanto tiempo.

6.     Establecer un presupuesto

Una manera eficiente de reducir los gastos, es hacer un presupuesto personal y respetarlo, antes de recibir un pago, se debe establecer la cantidad de dinero que se va a destinar a servicios, gastos médicos, alimentos, entretenimiento, ahorros, por citar algunos ejemplos. Si se sigue un presupuesto es posible que incluso sobre dinero.

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El presupuesto es el arma secreta de todo plan de ahorros

El método de T. Harv Eker en su libro «Secretos de la mente millonaria», ha resultado útil a miles de personas, según sus propios testimonios.

En este artículo, se resume brevemente la distribución del ingreso según el autor.

Lo mejor de este método, es que considera porcentajes, así que no importa cuánto sube o baja el ingreso, el presupuesto siempre se mantiene intacto en proporciones.

1)  50% para lo básico: comida, agua, ropa, servicios, etc. Se debe tener muy claro todo lo que aquí entra para no confundirlo.

2)  10% gastos o imprevistos: Esto puede ser para ir al médico, pagar seguros etc.

3)  10% para libertad financiera: este dinero es solo para invertirlo y tratar de multiplicarlo.

4)  10% lujos y placer: esta proporción debe gastarse Sí o Sí cada mes. Enseña a no ser tacaños en extremo y a celebrar los ingresos.

5)  10% formación: esta porción es para estudiar, lo cual implica que según este método, jamás se debe parar la formación y el estudio.

6) 10% para compartir: ya sea como donativos o regalar a alguien, este monto es para compartir con otros (Se recomienda elegir causas en donde no se obtenga retribución por el gesto)

Como siempre, el secreto de todo buen administrador es jamás usar el dinero de una sección, en gastos de otra índole.

Independientemente de cómo lo haga cada cual, ahorrar es una decisión que reporta éxitos inmediatos y futuros.

La innovación: El principal reto empresarial de este siglo.

Durante varias décadas has formado un gran negocio; una empresa que con dedicación crea tarjetas artesanales para darle a tus clientes la mejor manera de expresar su sentir. Has ganado la fama, la trayectoria y el reconocimiento de los suyos. Te posicionas como un negocio de gran talento y valor. Tus ventas se mantienen, estás en constante fortalecimiento y te encuentras seguro de que todos los años cerrarás con ganancias netas, que te permitan un buen estilo de vida tanto para ti como para tus empleados.

Hasta que ocurre. Las redes llegan, internet se posiciona y la gente ya no compra tarjetas de cumpleaños ni de bodas para sus regalos. Las felicitaciones se derraman en estados, se etiquetan momentos para recordar, las personas se comunican en línea y la facilidad de la comunicación hace que las tarjetas caigan en desusos. ¿Qué es lo que haría usted como empresa? Esa es la pregunta que muchas compañías se realizan y pocas han tenido la oportunidad de responder asertivamente, antes de que el monstruo de lo “obsoleto” empuje la puerta.

Toda empresa necesita una política de innovación que esté creando nuevas maneras de generar un valor agregado a sus productos y servicios, a tono con la realidad del mercado y los cambios en la sociedad que cada vez son más vertiginosos. Se debe considerar que, en los últimos diez años, la tecnología ha tomado un eje transversal en la vida de todas las personas, facilitando las relaciones, la comunicación y el acceso a la información; lo cual crea una generación completamente diferente a lo que fue en los años 90. Y las principales víctimas de esta gran ola de nuevas tecnologías, son precisamente las empresas que han sostenido su liderazgo con un producto confiable que ha dejado de ser consumible en el tiempo.

Kodak no logró tomar las acciones correctas para entrar al negocio de la fotografía digital y quedó aplastada contra las grandes empresas de telefonía celular. La gente ya no guarda fotografías en álbumes físicos, sino a través de internet y sus redes sociales. ¿Cómo enfrentar semejante cambio en el mercado en cuestión de nada? Así mismo, Blockbuster cayó cuando sus clientes, en vez de alquilar una película, accedían a ella por internet o a través de canales de streaming. ¿Para qué tener una película por un par de días cuando puedes verla cuando quieras, cómo quieras? Dejó de ser factible esperar meses a tener la versión original.

Muchas son las empresas las que se han enfrentado de manera abrupta a un cambio en las condiciones del mercado, y muchas de ellas no se encontraban preparada para calibrar el sistema de producción y poder adaptarse a esta nueva realidad. Quedan como dinosaurios enfrentándose a un nuevo periodo glacial, amenazadas por la extinción.

¿Cómo evitar que tu negocio se vea afectado a este movimiento tan lleno de cambios?

La respuesta es sencilla: no hay manera. La sociedad está en constante movimiento y la tecnología sigue cambiando el modelo de vida de países enteros. Las nuevas generaciones vienen con otras necesidades que se deben detectar en el momento. Es imposible evitar que el cambio llegue, el único camino es enfrentarlo.

¿Cómo debería las empresas prepararse para cada nueva oleada de innovación?

  • Estudiando el comportamiento de los usuarios antes las nuevas tecnologías: La única forma de poder estar preparados es estudiando como las condiciones del mercado cambia. ¿Qué es lo que a nuestros clientes les está empezando a gustar? Esta información es importantísima para poder prepararse y enfrentar el cambio con nuevos productos acorde a esas necesidades.
  • Revisando cuales son las nuevas tecnologías que están surgiendo: ¿Internet es lo nuevo? Tu negocio debe estar en internet. ¿Las redes sociales han desplazados las páginas web? Crea tus negocios en cada red social. ¿Ahora los usuarios buscan todo en el móvil? Prepárate un salto para un App móvil. Las herramientas tecnológicas deben convertirse en aliados de tus negocios y no en un enemigo. Toda empresa que quiera combatir la tecnología se está condenando al fracaso.
  • Creando una cultura de innovación: Hay que ser curiosos y sí, por mucho que suene contradictorio, pesimista; para imaginar los peores escenarios. ¿Qué ocurriría si ya mi producto no es solicitado? Provocar la creatividad para resolver una posible problemática, te puede salvar como empresa de enfrentar este dilema cuando las ventas ya estén por los suelos. Organiza un equipo lleno de energía que sea capaz de entender las necesidades de tu consumidor y crear alternativas de negocio que puedan ir implementando para ser pioneros en su área.

Con estos pasos, aquella empresa de tarjetería que tanto tiempo le invertiste puede convertirse en un sitio web, con redes sociales integradas y una app móvil a través de la cual las personas pueden buscar animaciones con mensajes alusivos listos para ser compartidos en las redes sociales y etiquetar a esa persona elogiada. Con suscripción, podría tener acceso a material completamente nuevo, personalización de los mensajes e, incluso, la posibilidad de programar con tu agenda las tarjetas para que no se te olvide nunca un aniversario. ¿Te has dado cuenta de que ahora la tecnología te hace llegar a los puntos más inhóspitos del mundo?

Y si no me lo crees, pregúntale a Lego.